En un movimiento que podría acelerar la transición hacia baterías de estado sólido más asequibles y eficientes, Hyundai Motor Company registró en Estados Unidos una patente clave relacionada con las baterías de este tipo. Esta innovación responde a uno de los principales retos técnicos de esta tecnología: la corrosión del cobre en presencia de electrolitos basados en sulfuro.

Actualmente, muchas baterías de estado sólido emplean electrolitos de sulfuro debido a su elevada conductividad iónica y densidad energética, además de ofrecer baja resistencia de contacto. No obstante, este tipo de electrolitos corroe el cobre, lo que obliga a los fabricantes a utilizar metales más caros como aleaciones de níquel o acero inoxidable, comprometiendo la conductividad y encareciendo la fabricación.

Hyundai describe en su patente una solución. Se trata de una capa protectora especial en el colector del ánodo que permitiría mantener el uso de cobre, mejorando la adhesión interna entre capas, reduciendo los costos de producción y aumentando la vida útil, capacidad y rendimiento de la batería, lo que se traduce en mayor autonomía y cargas más rápidas.
Este avance se suma a otras líneas de innovación de la firma, pues, en diciembre de 2023, Hyundai había patentado en EE. UU. un sistema completo de batería de estado sólido “con dispositivo de presurización” que mantiene presión constante en cada celda, independientemente de las tasas de carga o descarga. Este sistema incluye sensores de temperatura y presión, un detector de voltaje y un controlador que regula la operación bajo condiciones óptimas.

¿Cuándo llegarán?
En cuanto a los plazos, el Grupo Hyundai (incluida Kia) ha sido claro: no se espera comercializar baterías de estado sólido antes de 2030, debido a la complejidad técnica que aún implica esta tecnología. Esto contrasta con competidores como Mercedes-Benz, que ya está probando un vehículo con batería de estado sólido que ofrece una autonomía estimada superior a los 1.000 km.
Este retraso también refleja un grito de realidad compartido por muchos consumidores y entusiastas, como evidencia un hilo en Reddit: “Hyundai Motor Group cree que las baterías de estado sólido no estarán listas para los EVs del mercado masivo hasta al menos 2030″.
Así las cosas, la patente de Hyundai que permite utilizar cobre en átipos de ánodo es un avance técnico muy relevante, ya que implica menos costos, mayor eficiencia y mayor durabilidad. Sin embargo, el horizonte temporal sigue siendo conservador.
Si bien otros actores parecen estar más adelantados, en la práctica, llevar esta tecnología a producción masiva es un desafío gigantesco. Lo realmente valioso de esta patente es que demuestra la dedicación continua de la marca surcoreana al problema técnico del electrolito sulfuro-cobre.






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