La tercera válida del Campeonato Regional Sierra de 4×4 volvió a demostrar por qué es una de las citas más emocionantes y exigentes del automovilismo ecuatoriano. En la categoría 4 cilindros, Carlos Ferigra, a bordo de la Máquina 34, se alzó con una victoria contundente en un circuito donde la técnica, el control y la estrategia fueron tan importantes como la velocidad.

La carrera se disputó en el Parque Extremo Cangahuapungo, en el cantón Cayambe, provincia de Pichincha. El terreno montañoso y de relieve agresivo convirtió a esta pista en un verdadero reto para todos los competidores. Las bajadas pronunciadas, las curvas cerradas y la inestabilidad del suelo demandaron una pericia especial de los pilotos, que debieron enfrentarse a un escenario donde cada maniobra debía ser calculada con precisión quirúrgica.
Carlos Ferigra mostró desde el inicio de la jornada un ritmo sólido, afianzando su liderato con un manejo inteligente y sin excesos. Sin embargo, no fue un triunfo fácil. A lo largo de las distintas mangas, tuvo que medirse contra rivales como Sol Jurado y el joven piloto Alex Espinoza, quien sorprendió con un desempeño muy competitivo que lo mantuvo dentro de la pelea por el primer lugar durante buena parte de la jornada.

Lo que ya era una prueba difícil se tornó aún más compleja en la manga final, cuando una espesa neblina descendió sobre la pista. Esta condición redujo drásticamente la visibilidad y alteró por completo el panorama de la competencia. Con sectores prácticamente invisibles a pocos metros, la técnica y la sangre fría fueron más determinantes que nunca. Muchos pilotos cometieron errores o disminuyeron su ritmo por seguridad, pero Ferigra mantuvo la compostura y supo gestionar con precisión cada tramo.
El trabajo en equipo también fue un componente vital para el éxito del piloto de la Máquina 34. Desde la preparación del vehículo hasta las decisiones estratégicas en los momentos críticos, todo el engranaje funcionó como un reloj. La asistencia técnica y la comunicación fluida entre piloto y equipo marcaron la diferencia, permitiéndole adaptarse a las condiciones cambiantes del trazado.

Ferigra no solo dominó con velocidad, sino también con inteligencia. En un terreno donde cada curva podía convertirse en una trampa, su capacidad para leer el circuito y mantener la línea óptima en los descensos pronunciados le permitió abrir una ventaja definitiva. Su desempeño fue una combinación de experiencia, disciplina y visión de carrera, cualidades que en un escenario como Cangahuapungo marcan la línea entre el éxito y el abandono.

Con esta victoria, Carlos Ferigra se afianza como uno de los pilotos más sólidos del campeonato. Su actuación en Cayambe no solo suma puntos valiosos en la tabla general, sino que también lo posiciona como un contendiente serio en lo que resta del Regional Sierra. El 4×4 ecuatoriano vivió una jornada memorable, y quienes estuvieron presentes fueron testigos de una verdadera cátedra de pilotaje en condiciones extremas.






Sin respuestas